"En el Libro del Eclesiastés, capítulo 12, versículos 12 y ss., se nos dice: Para acabar, hijo mío, ten cuidado: escribir muchos libros es cosa de nunca acabar, y estudiar demasiado daña la salud. Basta de palabras. Todo está dicho. Teme a Dios y guarda sus mandamientos, que eso es ser hombre cabal (fin de la cita). Ciertamente Dios nos lo ha dicho todo en su Hijo, su Palabra Eterna. En él está el camino, la verdad y la vida, y nadie va al Padre sino por él. El que busca la sabiduría y llega a ser realmente sabio, descubre que tras su penosa búsqueda, quizás de años y años, se encuentra con que lo que buscaba lo tenía a su alcance desde un principio. Dice la Escritura que el inicio de la sabiduría es el temor de Dios, y yo me atrevo a decir, que el final de la sabiduría es guardar los mandamientos del Señor. En la frase, teme a Dios y guarda sus mandamientos, se encuentra el principio y el fin de la sabiduría, el uno y el otro extremo del camino del que es verdaderamente sabio. Ahora bien, saber ésto no significa que no se deba recorrer este camino. No basta con conocer la verdad, hay que vivir la verdad conocida. Dejarse en cierto modo verificar por ella. Andar el camino es del todo necesario para llegar a la meta. Ese camino tiene un origen y un destino que se unen. Son la misma cosa. El principio y el fin se tocan. Lo que nos parece como opuestos son en realidad perspectivas distintas. Si me sitúo en uno u otro extremo del camino, ese será el principio del mismo y el contrario su término, pero si los intercambio, entonces también cambian ellos. Pero, como decía, el camino de la Sabiduría no es lineal, ni tampoco hay que pensar en lugares físicos. No buscamos algo que se encuentre oculto en un espacio físico. Por eso da igual que busquemos la Sabiduría en España o en el Tibet. No se trata de ir a ningún lado. Se trata de buscar a alguien. Y esa búsqueda la podemos hacer sin movernos de dónde estamos. Es un camino hacia dentro de nosotros mismos, de ahí su dificultad. Es el camino y la puerta estrecha que tan difícil es de atravesar para la mayoría." P. AlonsoMás allá de las palabras, está el silencio. Más allá del silencio, se haya el Conocimiento.
jueves, 23 de febrero de 2012
TODO ESTÁ DICHO
"En el Libro del Eclesiastés, capítulo 12, versículos 12 y ss., se nos dice: Para acabar, hijo mío, ten cuidado: escribir muchos libros es cosa de nunca acabar, y estudiar demasiado daña la salud. Basta de palabras. Todo está dicho. Teme a Dios y guarda sus mandamientos, que eso es ser hombre cabal (fin de la cita). Ciertamente Dios nos lo ha dicho todo en su Hijo, su Palabra Eterna. En él está el camino, la verdad y la vida, y nadie va al Padre sino por él. El que busca la sabiduría y llega a ser realmente sabio, descubre que tras su penosa búsqueda, quizás de años y años, se encuentra con que lo que buscaba lo tenía a su alcance desde un principio. Dice la Escritura que el inicio de la sabiduría es el temor de Dios, y yo me atrevo a decir, que el final de la sabiduría es guardar los mandamientos del Señor. En la frase, teme a Dios y guarda sus mandamientos, se encuentra el principio y el fin de la sabiduría, el uno y el otro extremo del camino del que es verdaderamente sabio. Ahora bien, saber ésto no significa que no se deba recorrer este camino. No basta con conocer la verdad, hay que vivir la verdad conocida. Dejarse en cierto modo verificar por ella. Andar el camino es del todo necesario para llegar a la meta. Ese camino tiene un origen y un destino que se unen. Son la misma cosa. El principio y el fin se tocan. Lo que nos parece como opuestos son en realidad perspectivas distintas. Si me sitúo en uno u otro extremo del camino, ese será el principio del mismo y el contrario su término, pero si los intercambio, entonces también cambian ellos. Pero, como decía, el camino de la Sabiduría no es lineal, ni tampoco hay que pensar en lugares físicos. No buscamos algo que se encuentre oculto en un espacio físico. Por eso da igual que busquemos la Sabiduría en España o en el Tibet. No se trata de ir a ningún lado. Se trata de buscar a alguien. Y esa búsqueda la podemos hacer sin movernos de dónde estamos. Es un camino hacia dentro de nosotros mismos, de ahí su dificultad. Es el camino y la puerta estrecha que tan difícil es de atravesar para la mayoría." P. Alonso
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1 comentarios:
Toda sabiduría viene del Señor y esta con el por siempre, el fue quien creo la sabiduría,la vio,la midió,y la derramo sobre todas sus obras,sobre todos los vivientes como don suyos.Tenemos que pensar que nada nos pertenece que solo estamos de paso.
También cuando uno hace una promesa tiene que pensar que la hizo con sabiduría que Dios lo vio,oyo, lo midió etc... pero solo se acuerdan de las promesas si les interesan.
Pues Dios es de interés según nos plazca.Un saludo mas..
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