TODO Y NADA



Dios lo es todo y yo soy nada, pero una nada amada y deseada por quien es todo. Soy nada pero pienso, siento, amo, existo, soy algo, mejor dicho, soy alguien. ¿Qué soy? Un hombre, un hijo de Dios. Un ser que piensa, que razona, que tiene voluntad, y sobre todo espíritu. No soy fruto del azar sino de la voluntad de aquel que es todo y que me ha llamado a la existencia. Antes no era nada, sólo una idea en la mente de Dios, ahora soy una realidad porque pensando en mí me amó y me sigue amando y me amará por toda la eternidad. Soy su imagen y semejanza. Un ser que puede llamar a quien es todo , Padre y él llamarme a mí, a esta nada que es, hijo. Soy alquien que tiene un origen y un destino en la eternidad. Ante todo ésto sólo puedo exclamar: ¡Yo te alabo mi Dios y mi todo!