"Todo ser humano tiene un deseo de conocerse y de conocer. Podríamos decir que esta es una de las características más humanas. El hombre es un ser que busca. Todos nos hacemos preguntas sobre nosotros mismos y sobre todo cuanto nos rodea. De este deseo de buscar respuestas a nuestras cuestiones, surge la ciencia. El hombre es por naturaleza un ser que ama la sabiduría, es decir, un philo-sophós. Amar la sabiduría es desear conocer la verdad de todas las cosas, de todo y de todos. Nunca nos bastarán respuestas parciales, sino que desearemos siempre encontrar la última y absoluta verdad de todo. En esta búsqueda de la Verdad, se inscribe para el creyente, la búsqueda de quien es la Verdad en plenitud, la respuesta de todo cuanto existe, es decir, la búsqueda de Dios. El es la respuesta definitiva de todas las cosas porque es el origen y el destino de todo lo existente. Cristo dice de sí mismo que El es el Alfa y la Omega, es decir, el principio y el fin de todo. Cristo es la Sabiduría de Dios, la Sophía Theú. Amar la verdadera sabiduría es en cierto modo, amar a Cristo. El que es de la Verdad escucha mi Palabra, dice el mismo Cristo a Pilato, el gobernador romano de Judea. ¿Y qué es la Verdad?, le contesta excéptico. El hombre de hoy día es parecido a Pilato. Está de vuelta de todo, nada le entusiasma en el sentido griego del término, nada busca más allá de su epicureismo militante. Imaginándonos un diálogo entre Cristo y el hombre contemporáneo, podríamos hacer decir a Cristo: Yo soy la Verdad. A lo que el hombre de hoy contestaría: No hay más verdad que nacemos para morir. Y sin embargo, en esta respuesta ficticia pero real, se intuye una amargura vital. Es como un grito desgarrador que pide una respuesta que trascienda la muerte física del Yo. Sé que tengo que morir pero quiero creer todo lo contrario, nos parece escuchar desde lo más hondo del corazón humano. Quisiera creer, pero no puedo. Esa conformidad trágica del romano y del hombre de hoy, es la frustración a la que ha llegado una ciencia que ha negado todo horizonte de trascendencia más allá de la biología humana. El hombre en su búsqueda del conocimiento ha llegado a un umbral para él insuperable por la ciencia, pero no para la sabiduría. Esta engloba la ciencia pero es más amplia que ésta. La sabiduría no se acaba en aquello que se puede medir o pesar. Existen realidades mucho más allá del umbral al que ha llegado el hombre a través de la ciencia. El hombre que ama la verdadera sabiduría puede cruzar ese umbral que él mismo se ha negado a atravesar. Esa puerta, que sin embargo permanece abierta, es a la que se refiere Cristo cuando dice de sí mismo, que El es la Puerta. Puerta y Verdad, Verdad y Camino, Camino y Luz, ..., son todas expresiones de la misma y única realidad: Cristo es el Verbum Dei, la Palabra de Dios, la Palabra perdida y hallada en el Templo por sus padres, enseñando con sabiduría nunca oída a los doctores y maestros de la Antigua Ley." P. Alonso
PALABRAS EN LA ARENA
Más allá de las palabras, está el silencio. Más allá del silencio, se haya el Conocimiento.
viernes, 25 de mayo de 2012
lunes, 21 de mayo de 2012
75.000 VISITAS AL BLOG
"Entre todos hemos alcanzado las 75.000 visitas a este blog. ¡Gracias! Es algo que nunca esperaba alcanzar cuando comencé este blog. Vuestro apoyo, queridos amigos, y muchos de vuestros comentarios, me animan a seguir en esta tarea. Espero que sigamos unidos por muchos años, afianzando la fraternidad en la búsqueda común de quien es el Camino, la Verdad y la Vida. ¡Que Dios os bendiga!
Etiquetas:
Reflexiones
viernes, 18 de mayo de 2012
LA TAREA DE CONOCERSE A UNO MISMO
"La gran obra a la que todo ser humano está llamado es el autoconocimiento, el conócete a tí mismo, de la sabiduría clásica. El gran drama del hombre contemporáneo es precisamente que no se conoce a sí mismo. El hombre es un extraño para el hombre. Yo soy el gran desconocido para mí mismo. Ese es el centro del problema de la postmodernidad. El ser humano no se conoce, y lo que es más grave aún, tampoco tiene ningún interés en hacerlo. ¿Para qué? ¿Qué me puede reportar ese conocimiento pragmáticamente? Es el llamado pensamiento débil. ¿Para qué pensar sobre mí mismo? La introspección es algo que al hombre cientificista y materialista le suena a misticismo. Existe como un miedo al verdadero conocimiento de sí mismo. ¿Y porqué ese no atreverse a mirarse reflexivamente? Es un miedo atávico. Se vive muy bien en la propia ignorancia. Cuantas menos cosas conozca de mí mismo mejor, más tranquilo. Es igual como aquel que cree, que porque ignore la enfermedad que le aqueja, ya no le va a afectar. Ojos que no ven, corazón que no siente, dice el refrán castellano. Marx hablaba de la Religión como del opio del pueblo, y esa ignorancia buscada por el hombre contemporáneo es una manera también de drogar la conciencia por miedo al dolor que nos pueda causar la verdad sobre nosotros mismos, y la tremenda abulia que sentimos ante la tarea de buscar respuestas y la consecuente necesidad de cambiar aquello que no se ajusta al Bien. El hombre no siente ningún deseo de conocerse porque tampoco siente ningún deseo de progresar en la autorrealización de sí mismo. Sólo desea ser feliz, pero esta felicidad se cifra sólo en lo material y tangencialmente en lo espiritual o anímico. Ser feliz para muchos hombres y mujeres de nuestro tiempo, es tener una estabilidad económica, un trabajo, una casa, un coche, ..., y una estabilidad emocional, salud, una familia, amigos, ... Y todo ello, por supuesto, con ausencia si se puede, del dolor, los problemas o las contrariedades de la vida. Pasar la vida así es ser feliz. Lo demás son cuestiones metafísicas que no nos interesan. Por eso el conocimiento de sí, la búsqueda de la Verdad, del Bien y de la Belleza, son cuestiones marginales para sujetos marginales de esta sociedad postmoderna. ¿Pero con este horizonte vital se puede ser realmente feliz? Yo creo sinceramente que no. Y ésto en primer lugar porque el ser humano está constituido para lo contrario. El hombre es por naturaleza un buscador. Dentro de nosotros existe como una brújula que señala constantemente hacia Aquel que nos creó. Tendemos de forma natural hacia nuestro origen. Nuestra razón nos lleva constantemente a preguntarnos sobre nosotros mismos, sobre los otros hombres, sobre la Naturaleza de las cosas, sobre lo que nos rodea, sobre el cosmos, sobre el bien y el mal, sobre el tiempo y la eternidad, sobre todos y cada uno de los misterios que nos rodean. El hombre es una eterna pregunta, una cuestión siempre abierta. El hombre es y será siempre un puro deseo. Deseo de saber, deseo de conocimiento, deseo de eternidad. Sólo alimentando ese deseo podremos alcanzar la verdadera felicidad. Atreverse a pensar, ponerse en camino, es una necesidad vital que sólo con esfuerzo titánico podemos acallar en nosotros. La Postmodernidad ha realizado ese esfurzo, esa lucha contra el deseo más intimo del hombre. Una guerra despiadada y sin cuartel para acallar la voz de la Razón humana y el Deseo de buscar las fronteras del espíritu humano. Una lucha llamada al fracaso. Vivimos en las postrimerías de esta cultura postmoderna que comenzó en la Ilustración, en aquel mal llamado Siglo de las Luces. Estamos entrando en el umbral de una nueva era. El hombre nuevo está luchando por desembarazarse de las cadenas del materialismo cientificista y busca de nuevo la libertad de la Razón y del Espíritu humano. Un mundo nuevo es posible. Más libre, razonable y espiritual, dónde la fraternidad universal entre los hombres sea una realidad y no una utopía." P. Alonso
Etiquetas:
El pensamiento de cada día
miércoles, 16 de mayo de 2012
VIRGEN DEL MAR (ALMERIA)
"La imagen fue encontrada en la playa de Torregarcía por el vigía Andrés de Jaén en la mañana del 21 de diciembre del año 1502, procedente probablemente de un navío naufragado o asaltado por piratas berberiscos. Según el Padre Tapia, debió ser entallada en las mismas atarazanas, valencianas o catalanas, donde fuera construido el navío que la portaba. Por tanto no debe ser muy anterior al año de su aparición. Al llegar a la costa le faltaba la parte posterior de la cabeza y de la espalda. Tenía señales de haber tenido unas argollas de hierro con las que habría estado sujeta a un zuncho de hierro en una cámara de la nave, tal y como era común en la época.
Desde el 1 de enero de 1503, en que se lleva por los frailes al camarín en la capilla mayor de la Iglesia de Santo Domingo, hasta mediado el siglo XVII, la imagen muestra ese aspecto. De esta época es su ropaje, para lo que se le añadieron dos brazos postizos, y una imagen del Niño, y se le recortó la corona de madera para añadirle una de metal. Del siglo XVIII son ciertas alhajas. Sin embargo estas fueron robadas la noche del 23 de agosto de 1891, segundo robo, sin que se tengan referencias del primero. En 1936 desaparecen las joyas y la corona. Actualmente dispone de dos coronas, adquiridas por suscripción popular.
La imagen deja su santuario en contadas ocasiones, movida por violentos sucesos históricos. En 1810 las tropas francesas ocupan el convento y expulsan a los frailes dominicos, dedicándolo a cuartel. La imagen se guarda entonces en la catedral, hasta su vuelta el 8 de abril de 1813.
El 31 de diciembre de 1841, el Cabildo recibe un oficio del Ayuntamiento constituido por la Junta Revolucionaria establecida en 1840, por el que se comunica el cierre la iglesia del suprimido convento de Santo Domingo (tras la Desamortización de Mendizábal, en 1836). La imagen es trasladada en procesión solemne hasta la catedral el 1 de enero siguiente y colocada en su altar mayor. Allí permanece hasta el 17 de marzo de 1844 en que vuelve a su santuario, gobernado entonces el Ayuntamiento por el liberal Joaquín Vilches.
Nuevamente debe trasladarse, esta vez en secreto, la tarde del 17 de julio de 1936, siendo sustituida la imagen por una réplica, obra de don Francisco Álvarez y su hijo, decorada por fray Juan de Aguilar, preparada unos meses antes del inicio de la Guerra Civil Española, en previsión de los hechos que efectivamente se sucedieron más tarde. Durante la Guerra estuvo escondida en el hueco de una escalera de la vivienda de don José Pérez Gallardo, en la misma plaza de la Virgen del Mar.
Tras la Contienda civil la imagen fue trasladada de nuevo al convento, permaneciendo allí durante dos meses, tras lo cual se bajó a la portería y después en un salón de la sacristía. Después de la reconstrucción del Templo, bendecido por fray Aquilino Marina el 30 de agosto de 1947, la imagen se puso en el altar en el centro de la capilla mayor. Tres años después se volvió a colocar en su camarín.
Las celebraciones en su honor se realizan el 1 de enero, con diversos festejos, disparos de arcabuces y mosquetes, procesiones “para sacar a nuestra Señora del Mar a la mar”, o corridas de toros desde el siglo XVII. A partir de 1808, ya concedido el patronato, y hasta ahora, las fiestas se celebran la última decena de agosto.
Con motivo de diversas calamidades se han celebrado rogativas o procesiones, misas o novenas, solicitando su protección. Así por el riesgo de epidemias de peste desde 1676 a 1681; la epidemia de tabardillos en 1768 o la de 1781 (no identificada); la peste de 1834; el cólera de 1855. Rogativas por la lluvia desde 1630, como en 1666, con una sequía prolongada durante 7 años seguidos. Los libros de actas de la catedral recogen hasta 60 acuerdos para hacer estas rogativas desde mediado el siglo XVII. Se hacen rogativas por las plagas de langosta, desde 1634. Y por último contra los terremotos, por cuya intercesión se atribuye que la ciudad no se viera afectada por el de 1804.
Reunido en cabildo el Consejo y Regimiento de la Ciudad el día 16 de febrero de 1805,
”considera la protección recibida de la Stma. Virgen del Mar, desde muy antiguo pero especialmente durante el año anterior, plagado de terremotos, que, aunque causaron daños en los edificios, no produjeron muertes en la ciudad y sus anejos, cuando tantos daños y muertes causaron en Dalías y Berja...” (Padre Tapia),
deciden elegirla su patrona. Los vecinos se reúnen en las parroquias del Sagrario y San Pedro el día 24 y la aclaman en “pública y alta voz por su Patrona”. De forma parecida ocurre en otras parroquias en días sucesivos. El 13 de marzo se levanta acta, el expediente es aprobado por el obispo y enviado a la Sagrada Congregación de Ritos, a pesar de existir ya el patronazgo de San Indalecio.
En cabildo celebrado el 23 de julio de 1806 se lee oficio por el que se comunica la aprobación, por la que “Su Santidad (Pío VII) ha confirmado Patrona Especial de esta Ciudad a Nuestra Señora del Mar.” El Patronazgo incluye los arrabales de Huércal de Almería y Viator. El 22 de agosto el Ayuntamiento y el Cabildo acuerdan las celebraciones del esta proclamación. Las primeras fiestas patronales se celebran en agosto de 1807.
Se celebran desde entonces ferias en honor de la Patrona, tras solicitar autorización al rey Carlos IV. Durante el siglo XIX la feria se celebra en la Plaza Vieja y aledaños."
Etiquetas:
Tesoros sagrados
domingo, 13 de mayo de 2012
VIRGEN DEL REMEDIO (ALICANTE)
"Una de las devociones más antiguas y populares de Alicante es la que sienten los
alicantinos por la virgen del Remedio, cuya fiesta se celebra el 5 de agosto. Tenemos datos que certifican que ya
en el siglo XIV, en la iglesia de San Nicolás, se celebraba cada sábado una misa
cantada en honor de la Virgen del Remedio. Creció de tal manera la devoción a la
Madre de Dios con el título del Remedio que, a mediados del siglo XVI, se creó
la cofradía de la Virgen del Remedio, con la misión de atender cumplidamente el
culto a la Virgen de esta denominación. La cofradía obtuvo la aprobación
pontificia del papa Clemente VIII, en 1603. Y cuando la iglesia de San Nicolás
estuvo completamente arreglada y terminada, se trasladó la imagen de la Virgen
del Remedio desde la modesta hornacina del claustro al trono del camarín, donde
ahora se halla. El santuario de la Virgen del Remedio se ha convertido en el
lugar de cita y concentración de los alicantinos para expresar sus sentimientos
religiosos: dar gracias a la Virgen por los beneficios recibidos o pedirle ayuda
en sus problemas y necesidades. Podemos recordar algunos hechos. Los alicantinos
se reunieron en el santuario de la Virgen del Remedio para festejar la
proclamación dogmática de la Inmaculada Concepción de María, en 1854.
Posteriormente, el Regimiento de la Princesa, de guarnición en Alicante,
finalizada la campaña de África, en 1923, visitó el santuario para dar gracias a
la Virgen. En el año 1950, el pueblo alicantino acudió al santuario para
festejar la definición dogmática de la Asunción de la Virgen; luego, se trasladó
con la imagen de la Virgen del Remedio a la plaza del Ayuntamiento, subió la
imagen al Salón de Sesiones y allí se le impusieron como homenaje las insignias
de alcaldesa honoraria y perpetua de Alicante. El 22 de noviembre de 1999, se
realizó la solemne coronación de la venerada imagen del Remedio, por mandato
pontificio de Juan Pablo II, en el estadio municipal del Rico Pérez, repleto de
alicantinos entusiasmados, presididos por sus obispos y sacerdotes. Estos datos
son suficientes para mostrar el amor filial de los alicantinos a la Virgen del
Remedio."
Etiquetas:
Tesoros sagrados
sábado, 12 de mayo de 2012
NTRA. SRA. DE LOS LLANOS (ALBACETE)
"Según reza la tradición popular más extendida, su imagen fue encontrada en época indeterminada por un labrador en el paraje de Los Llanos.
En el lugar de la aparición se edificó una pequeña ermita. A finales del siglo XVI aparecen los primeros documentos sobre la devoción a la Virgen de Los Llanos en la villa de Albacete. De hecho, desde 1591 se realizaba una procesión en primavera que llevaba la Virgen desde su ermita hasta la iglesia de San Juan. En 1616 se cita por vez primera en acta a la Virgen como Patrona de Albacete.
Durante las décadas de los años 1620 y 1630 se edifica un templo mucho mayor en el lugar de la aparición. Éste se amplió en etapas sucesivas con numerosas capillas. Junto a él se construyó en 1672 el convento de la Orden Descalza de San Francisco. A pesar de ello, la Villa de Albacete mantendría el dominio sobre la imagen y sus pertenencias. El traslado de la Feria desde Albacete a dicho paraje, por ser lugar de cruce de caminos, reportó notables beneficios a la comunidad religiosa. Durante el siglo XVIII continuaron las romerías entre Los Llanos y Albacete. La imagen se llevaba a la villa regularmente para las celebraciones comunes o en caso de rogativa si la situación lo requería. En 1836, tras la desamortización y la consiguiente desaparición del convento, el Ayuntamiento reclamó la Virgen y la depositó en la entonces iglesia de San Juan. Para ello se habilitó una hornacina en el desaparecido y barroco retablo mayor.
La historia más reciente de la Virgen de Los Llanos queda reducida al hecho de quedar colocada, a partir de 1940, en la capilla del ábside del lado del evangelio de la Catedral de San Juan. Al crearse la Diócesis de Albacete, en 1950, su patronazgo se extendió a todo el territorio de la misma. En 1956 se coronó como patrona de la Diócesis en un memorable acto en el parque de los Mártires (hoy llamado de Abelardo Sánchez) por el Nuncio del Papa en España. Como conmemoración de este acontecimiento se celebra todos los años un novenario solemne en su honor. Siguiendo la costumbre de la época, se publicó la lista completa de donativos que se entregaron para la Coronación. En 2006 se celebró el 50 aniversario de su Coronación en un emotivo acto, en el Parque de Abelardo Sanchez, recordando lo que sucedió en su momento, siendo presididas las celebraciones por el nuncio papal, y el Obispo de Albacete D. Francisco Cases Andreu. A dicha ceremonia acudieron 70.000 personas."
Etiquetas:
Tesoros sagrados
MADRE NUESTRA Y DE CRISTO
"Estamos en el mes que la Iglesia dedica especialmente a la Santísima Vigern María, la Madre de Dios. A mí especialmente me gusta verla como Madre mía, porque es más nuestra ahora que de Jesús, ya que El nos la entregó al pie de la cruz. Cristo, antes de entregar totalmente su vida por nosotros, nos entregó a su Madre. Miró al discípulo amado, a Juan, y le dijo: Hijo, he ahí a tu Madre. Y a María, le dijo: Mujer, he ahí a tu hijo. ¡Qué misterio tan grande! El mismo Cristo se desprendió de aquella que le dió su carne y su sangre. Aquella que por su sí a la voluntad de Dios, mereció engendrar al Hijo Unigénito del Padre. Cristo le dijo a su Madre que desde aquel momento su hijo era Juan, y todos aquellos representados en él, es decir todos los hombres y mujeres de este mundo. Le vino como a decir, yo ya no soy tu hijo aquí en el mundo, en lo terrenal, ahora son ellos los que necesitan de tí y de tu oficio de Madre. Son ellos, los hombres, los que necesitan de tu amor, porque yo vuelvo al Padre mío y Padre vuestro, al Dios mío y Dios vuestro. Por eso pienso que María es, entiendase bien el sentido, más Madre nuestra ahora que de Cristo, sin dejar por ello de ser la Madre de Dios. Y ésto es así porque nosotros necesitamos más de María que el mismo Cristo, ya glorioso y resucitado, sentado a la diestra del Padre. Somos nosotros, pecadores, los que necesitamos que María centre toda su atención en éstos hijos de Eva, que gemimos y lloramos en este valle de lágrimas. ¡Oh, María! No nos desampares. Como Madre sabes que te necesitamos como amparo y refugio nuestro. En este mes de Mayo te tenemos presente de manera más especial si cabe. Cada día nuestro pensamiento se dirige a tí, implorando tu intercesión y ayuda. Nada de lo que tributemos a María resta a la gloria de Dios, pues las alabanzas a María son siempre en atención a los méritos de Cristo. Además, que buen hijo no se siente dichoso de las alabanzas y piropos que recibe su madre, más aún si cabe de las que recibe él mismo. María merece nuestra alabanza por su fe fiel a la voluntad de Dios, por su humildad sincera, por su entrega generosa, y por tantos y tantos motivos que nunca podríamos glosar como ella se merece. Que este mes de Mayo se afiance en nosotros el amor y la devoción filial a la Santísima Virgen María. Las oraciones netamente marianas como el Santo Rosario, el Angelus, el Acordaos, la Salve, etc..., sean para nosotros bálsamo precioso en las asperezas de cada día. No te olvides de tener en casa y a la vista, alguna imagen de la Virgen. Visítala en alguno de sus numerosos santuarios dedicados a Ella. Tenla siempre en tus labios, en tus pensamientos y en tu corazón. Si recurres a Ella ten seguridad de no ser desamparado jamás en tus angustias y aflicciones. Te mantendrás firme en la fe, seguro en la esperanza y diligente en la caridad. En tus caidas, hallarás fuerza para levantarte y en el camino hacia Dios, una brújula cierta." P. Alonso
Etiquetas:
El pensamiento de cada día
Suscribirse a:
Entradas (Atom)




