NO ES SÓLO NO PECAR


Hay muchos que dicen que no tienen pecados porque ni matan ni roban y no le desean el mal a nadie. ¡Faltaría más! Eso está muy bien. Hay que evitar el pecado, pero si lo cometemos debemos acudir al Señor y a su misericordia. Este tiempo de Cuaresma es muy adecuado para preparar una buena confesión de nuestros pecados. Hacer un buen examen de conciencia y acercarnos con verdadero dolor y arrepentimiento al confesor y con el deseo de no volver a pecar. Pero no es sólo el no pecar a lo que nos llama el Señor. ¿Habéis visto los bancos de la iglesia? Son los que más misas han oído y los que pasan más horas dentro de la iglesia, pero ¿podemos decir que son santos? Los bancos de madera no hacen ningún mal a nadie, salvo que a veces son un poco duros e incómodos, ni tampoco matan o roban. Nosotros no podemos ser como los bancos de la iglesia. Cristianos que están ahí de plantón, quietos e inmóviles, viéndolas pasar y sin inmutarse. Los cristianos tenemos que hacer el bien además de evitar el mal. Dice el refrán que obras son amores y no buenas razones. Los cristianos tenemos que ser activos en el bien. Ser participativos en la parroquia. No esperar a que nos muevan los demás sino a ser nosotros motores de la evangelización de nuestros ambientes. Cristianos que se muevan por los que más lo necesitan, los pobres, los enfermos, los ancianos, los niños, los jóvenes, ... Cristianos que no sean "bancos de madera" que no hacen ni bien ni mal, sino apóstoles del evangelio que como Cristo, pasan por el mundo haciendo el bien.

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